Opinión

Publicado el noviembre 8th, 2019 | Por Domingo Sanz

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Elecciones en tiempos revueltos: Sánchez contra Catalunya.

Algo ha debido ocurrir en la cabeza de Pedro Sánchez, y no nos hemos enterado, que permita explicar el giro de 180 grados en la que parecía ser su manera de abordar la crisis catalana, aquella plurinacionalidad de 2017 que hoy solo parece un truco para enfrentar a los socialistas catalanes contra los socialistas andaluces en las primarias internas.

Porque sí, es Sánchez contra “Catalunya”. Él nunca aceptaría que le acusaran de gobernar solo para la mitad de los españoles. Y si le persiguieran siendo presidente, afirmaría que están persiguiendo a España.

Entre paréntesis, sostengo que Pedro Sánchez ha sido abducido por Franco de tanto pensar en sus huesos desde que sacó a Rajoy de La Moncloa, pero es una teoría como otra cualquiera. A fin de cuentas, qué podemos pedir a cualquier político si hasta nuestros más íntimos y queridos no paran de sorprendernos con comportamientos que nunca hubiéramos imaginado.

¿Acaso podíamos imaginar a Pablo Iglesias acusando a Pedro Sánchez de ser el autor intelectual de los incendios de contenedores en el centro de Barcelona al hacer coincidir, a sabiendas, la campaña electoral con una movilización popular asegurada tras la sentencia?

Pues sí, claro que sería una acusación no solo imaginable desde la izquierda del PSOE, sino lógica y casi inevitable en una campaña electoral en la que Iglesias repite una y otra vez que lo que busca Sánchez tras el 10N es una coalición de hecho con el PP, con tal de que muchos votos socialistas regresen a UP. O, al menos, no migren al PSOE o a los de Errejón.

El pequeño detalle que demuestra hasta qué punto el giro de Sánchez se tiene a sí mismo, y a todos los demás, descolocados, es que el autor de la frase “a Sánchez le interesaba que hubiera violencia estos días” porque “quería ser el de la porra envuelto en la bandera de España” no es Iglesias sino el otro Pablo. Sí, el Casado.

Y es que Casado debe estar de los nervios contra sí mismo. Bienvenido al club. Resulta que los millones de sobres electorales del PSOE tienen escrita en el exterior la palabra “España” por triplicado, mientras que los sobres del PP una sola vez, y sin una triste “E” en las siglas del partido. Si lo desea, puede usted comprobarlo si aún no ha tirado tanto papel al reciclaje. Él, el líder del PP, que viene de fracasar con su imposible “España suma”, “pero la corrupción resta”, que respondió Rivera, cero veces España en el sobre de Ciudadanos, ya puede culpar al equipo de diseño gráfico, si se confirma la debacle.

Pero hemos escrito Catalunya, el centro de todo lo que nos rodea. Como resulta que la muy odiada TV3 no para de demostrar que es la más amada allí donde está obligada a demostrarlo a base de batir récords de audiencia, desde el Gobierno reaccionan asegurando que los independentistas son los que son y ni uno más, y que además han fracasado.

A la vista del argumento/orden recibido desde Madrid, nuestra lógica, tan rebelde como simple, solo nos concede una respuesta posible: son los españolistas quienes regalan los récords a la televisión que dirige Vicent Sanchís, alguien que, con seguridad, si aún no lo está, pronto será acusado de diseñar la estrategia de los medios para romper España.

El caso es que incautos o engañados, tal como diagnosticó el Tribunal Supremo que les había ocurrido a los votantes del 1 de octubre, o quien sabe si masoquistas, pero siempre equivocados, resulta que los telespectadores catalanes pero contrarios al independentismo se atreven a ser libres cuando, delante de su aparato de televisión y envueltos de sofá, eligen la cadena cuyo solo nombre hace perder las formas a toda la derecha españolista.

Gracias a una ley electoral aprobada el siglo pasado bajo la mayoría absoluta de Felipe González es ilegal publicar encuestas desde antes de ayer, pero leo en la portada de El Periódico “La encuesta prohibida del 10-N: tercer sondeo”, información en la que a las 19:18 de hoy, jueves, figura comentada 291 veces y, en cambio, no aparece ninguna noticia que nos cuente que el director de “El Periódico” ha sido llamado a declarar por algún juez.

Por tanto, nos mantendremos dentro de la ley por si las moscas, pero también porque no nos fiamos de las encuestas en tiempos revueltos.

A cambio, acudiremos a las tendencias electorales certificadas por las cuatro últimas urnas y comprobamos que puede producirse el primer “sorpasso”, incluso en votos, de las candidaturas independentistas contra las españolistas a la hora de conquistar escaños en el Congreso.

Veamos los cuatro últimos acumulados de votos de los bloques formados por ERC + JpCAT + CUP, por una parte, y por PSOE + PP + Cs + Vox, por otra, con los resultados de IC o En ComúPodem la margen, cuya evolución aporta claves importantesespañola”, está denunciando ahora mismo Sergi Sabriá, de ERC, en TV.

¿Se atreverán Marchena o la Junta Electoral, o quien deba hacerlo, a resolver
en 24 horas, aunque deba ser a favor del condenado y evitar que se produzca
una herida quizás incurable en el corazón de la democracia, que se abrirá otra
vez el próximo domingo?
No lo harán. Son de los que piensan que la primera concesión, por mínima que
sea, destruirá para siempre la unidad de España.


Acerca del Colaborador

Domingo Sanz

Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid.



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