Opinión

Publicado el febrero 1st, 2018 | Por Vicenç Navarro

0

La hipocresía del establishment mediático: el tratamiento a Churchill versus Trump

Este artículo es una crítica sobre cómo se está promoviendo la figura de Winston Churchill, ignorando u ocultando el enorme racismo e imperialismo que este personaje transmitió a través de sus discursos y de las políticas que promovió. En el artículo se aplauden las críticas que se están haciendo al presidente Trump por su racismo, pero hay que denunciar la presentación que se hace de Churchill, incluyendo en su nueva película, que está siendo considerada para un Óscar en Hollywood, el mismo Hollywood que está denunciando, con razón, a Trump.

Las declaraciones del presidente Trump de EEUU en relación con el tema de inmigración, de una naturaleza claramente racista, rodeadas de una agresividad y grosería insultante hacia aquellos inmigrantes de origen no europeo, han causado un escándalo a nivel nacional e internacional que ha llegado incluso a inquietar al establishment político-mediático del gobierno federal de EEUU. El Departamento de Estado (el Ministerio de Asuntos Exteriores de EEUU) se ha movilizado para intentar paliar el daño causado a la reputación de EEUU que han creado las declaraciones de Trump sobre los inmigrantes y los continentes de donde derivan (excepto Europa), sea América Latina, Asia o África. Constantemente se pueden leer artículos en los mayores medios de comunicación (como el New York Times) horrorizados con la imagen tan negativa que el presidente Trump está dando de la presidencia de EEUU.

Aplaudo esta denuncia que se está haciendo de las declaraciones de Trump sobre la inmigración, tan ofensivas y groseras para millones de seres humanos en el mundo. Ahora bien, encuentro de una enorme hipocresía que a la vez que se denuncia a Trump por tal comportamiento, se esté promoviendo por el mismo establishment mediático occidental una película que es un canto a Winston Churchill, presentado como el gran defensor de los valores del mismo mundo occidental (que se definen acríticamente como la libertad y la democracia) frente al comunismo, cuando en realidad dicho personaje fue mucho más racista (si cabe) y más vil y maligno para la comunidad humana que el Sr. Trump.

El ignorado y ocultado Winston Churchill

Winston Churchill fue la máxima expresión del imperialismo británico y de su racismo. Declarado ferviente seguidor del darwinismo humano, consideró que su objetivo, como dirigente del imperio británico, era mantener la pureza de lo que el definió como la raza británica, diseminando toda una serie de propuestas para –según él- mejorar la raza británica, llegando incluso a establecer campos de concentración en la Gran Bretaña para personas con discapacidades, incluidas discapacidades mentales, prohibiendo su casamiento y forzando su esterilización. Alertó frecuentemente del gran deterioro que significaba para la Gran Bretaña el que se permitiera la existencia y reproducción de tales individuos, promoviendo su aislamiento con el objetivo de proteger el declive de la raza británica. A nivel internacional, defendió el derecho de lo que consideraba las razas superiores a dominar a las razas inferiores. Defendió por ello el genocidio que tuvo lugar en EEUU en contra de los indios nativos de aquel país. También defendió la subyugación del pueblo palestino, refiriéndose a tal pueblo como “hordas bárbaras comedoras de mierda de camello”.

Opuesto a la independencia de la India, indicó que odiaba a los indios, considerándolos no como humanos sino como “bestias (beastly people) con una religión para animales”. Defendió el uso de todo tipo de armas contra los oponentes al Imperio Británico, incluyendo el uso de armas químicas, indicando que no entendía las dudas sobre utilizar el uso de gas en la guerra: “Estoy a favor del uso de gas tóxico contra tribus incivilizadas… difundiría un terror vivaz”, declaraciones que hizo cuando los kurdos se rebelaron frente al Imperio británico en 1920, en el noreste de Irak.

Nada de esto aparece se muestra en la película El instante más oscuro (Darkest Hour), donde el personaje Churchill aparece como el gran defensor de la democracia y del mundo libre primero frente al fascismo y luego frente al comunismo, lo cual tampoco fue cierto en el caso del fascismo. No solo mostró clara simpatía hacia el golpismo fascista liderado por el General Franco (que se sublevó en contra de un régimen democrático, la II República, en 1936, que triunfó gracias a la ayuda militar provista por Hitler y Mussolini), sino que escribió en términos muy laudatorios acerca de Mussolini y de su persona (“¡qué hombre más extraordinario!”) y también de su régimen (“El fascismo ha prestado un gran servicio al mundo… Si yo fuera italiano, habría estado a tu lado [de Mussolini] completamente”). Y en 1935, escribió sobre Hitler, en términos igualmente laudatorios. Su agradecimiento a Franco, a Hitler y a Mussolini era primordialmente haber parado el comunismo. Se convirtió más tarde al antifascismo, cuando vio que el expansionismo de la Alemania nazi entraba en conflicto con los intereses del Imperio Británico.

De nuevo, de todo esto no aparece nada en una película que, sin lugar a dudas, recibirá todo tipo de premios. En realidad, el establishment mediático y cinematográfico estadounidense (Hollywood) que se horroriza de los insultos de Trump a los inmigrantes, le acaba de escoger como candidato a un Oscar.

Su éxito, de nuevo, es un indicador más de la enorme derechización que el mundo occidental está sufriendo, por la que mensajes extremos como el del imperialista Churchill aparecen como normales. Hay que agradecer que personas como Callum Alexandre Scott hayan publicado todos estos datos, de los que extraigo el material que utilizo en este artículo, en el excelente artículo “What ‘Darkest Hour’ doesn’t tell you about Winston Churchill” en Morning Star (12.01.18). Se agradecería que, en aras del objetivo de denunciar la idealización del racismo y del imperialismo, el lector distribuyera este artículo: aún mejor el original del cual extraigo los datos.

Tags: ,


Acerca del Colaborador

Vicenç Navarro

ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España). Es también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 45 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España. Tuvo que exiliarse de España por razones políticas. Ha vivido y trabajado en Suecia (Upsala), Gran Bretaña (London School of Economics, Oxford y Edimburgo) y en EEUU (The Johns Hopkins University) donde ha sido Catedrático de Políticas Públicas. Fue propuesto como Catedrático Extraordinario de Economía Aplicada por la Universidad Complutense de Madrid y se integró a la vida académica catalana como Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona y más tarde como Catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Pompeu Fabra donde dirige el programa de Políticas Públicas y Sociales patrocinado junto con The Johns Hopkins University, en el que continúa siendo profesor. Ha asesorado a las Naciones Unidas, a la Organización Mundial de la Salud y a muchos gobiernos incluyendo: el gobierno de Unidad Popular de Chile, el gobierno cubano (en su reforma sanitaria), el gobierno socialdemócrata sueco, el gobierno socialista español, los gobiernos tripartitos y “d’entesa” catalanes, así como al gobierno federal de EEUU, habiendo sido miembro del grupo de trabajo sobre la reforma sanitaria la Casa Blanca dirigida por Hillary Clinton. Sus áreas de investigación son: Economia Política, Estado de Bienestar y Estudios Políticos. Ha publicado extensamente (24 libros traducidos a varios idiomas), siendo los más recientes el Subdesarrollo Social de España: Causas y Consecuencias. Anagrama; Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y Bienestar Social en España. Ed. Seguitur. (con Juan Torres y Alberto Garzón), Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero, con Juan Torres, Neoliberalism, Globalization and Inequalities. Baywood, y Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015. En 2002, recibió el premio de ensayo de la Editorial Anagrama por su libro Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta. De lo que no se habla en nuestro país. Según la Agencia de Información Científica Internacional de la Universidad de Pensilvania (Lauder Institute of Management and International Studies), el profesor Navarro es uno de los científicos españoles más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales (que incluye ciencias políticas, economía, sociología, y otras). En diciembre de 2009 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Málaga, y en marzo de 2013 lo fue por la Universidad de Lleida. En el año 2014 recibió el Premio Stebbins, que se da al mejor profesor del Programa de Políticas Públicas de la Johns Hopkins University.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al Principio ↑

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Convocatoria Cívica

ACEPTAR
Aviso de cookies