Opinión

Publicado el marzo 22nd, 2020 | Por Juan Torres Lopez

0

La Reserva Federal contra el virus: primero los ricos

La Reserva Federal de Estados Unidos anunció ayer el plan más agresivo de estímulo financiero desde 2008, cuando comenzó la Gran Recesión.

Por un lado, ha puesto los tipos de interés a cero y, por otro, realizará compras de activos en las bolsas por valor de 700.000 millones de dólares.

¿Para qué servirá esto y para qué no?

La nueva bajada de tipos de interés no aporta casi nada. Teóricamente, persigue que la financiación sea más barata para las empresas y hogares y que así no se derrumbe el gasto en consumo e inversión.

Pero en las actuales circunstancias, y con los tipos ya por los suelos, será una medida bastante inútil.

Las empresas bajarán la inversión por la expectativa de caída de las ventas y de los beneficios en una posible nueva fase de recesión y por los efectos del coronavirus. Y los hogares por la pérdida de ingresos, de movilidad y por el temor a que vengan tiempos peores.

Con tipos más bajos, los bancos deben dar más créditos para obtener la misma rentabilidad y eso, si es que ocurre, empeorará su solvencia.

Y, en todo caso, hay que tener en cuenta que los tipos a cero son los de referencia, los que aplique la Reserva Federal a sus operaciones con la banca privada. Pero esta última luego presta a los tipos de mercado que son bastante más elevados. Sobre todo, los de operaciones que dirigidas a las empresas y hogares en mayores dificultades y, por tanto, con más riesgo de provocar fallidos.

Poner a cero los tipos de referencia en medio de una emergencia sanitaria y cuando no se tiene seguridad de que los bancos trasladen la mayor liquidez a la economía productiva, sino a mejorar su balance, es como tratar de empujar con una cuerda o tratar de salir uno mismo de un hoyo tirándose de los pelos. Es imposible.

Por otro lado, gastarse 700.000 millones de dólares en comprar activos sí va a tener efectos inmediatos y muy claros: salvar el patrimonio de los grandes poseedores de acciones y bonos, es decir de las grandes empresas y de las personas más ricas del planeta.

Desde 2008, realizando periódicamente estas compras, la riqueza del 10% de los hogares más ricos ha subido unas 115 veces más que la del 10% más pobre. Y es lógico.

En los últimos años, las grandes empresas han obtenido beneficios extraordinarios que han dedicado en buena parte a comprarse sus propias acciones o activos financieros de todo tipo, y los bancos centrales han ido comprando títulos sin parar. Los algoritmos que dominan casi el 70% de las operaciones de compra y venta y que están programados solo para lograr ganancias especulativas han hecho el resto. Y la consecuencia de todo eso ha sido que las cotizaciones se hayan disparado. Cuando las cosas han empezado a cambiar y las burbujas se desinflaban, el pánico hizo de las suyas y los inversores han reclamado que la Reserva Federal intervenga para evitar el derrumbe.

Mi previsión es que esta intervención y las que seguirán van a producir efectivamente una recuperación de las bolsas. Incluso es posible que una nueva onda súper alcista. Pero si en el futuro inmediato reaparecieran nuevas chispas de inestabilidad (¿alguien se atreve a descartar algo así?), el remedio será peor que la enfermedad y se produciría un cataclismo histórico.

Es verdad que las medidas de ayer no son las únicas excepcionales. El gobierno de Trump había reducido el presupuesto dedicado a combatir pandemias y en Estados Unidos hay 34 millones de personas que no cobran si se dan de baja, otros 30 millones sin seguro médico, 500.000 sin hogar y 2,2 millones en cárceles con condiciones higiénicas regulares. Eso hace que la extensión de la pandemia pueda ser allí extraordinaria y mucho peor de lo que se está diciendo. De ahí que se haya tenido que anunciar que se multiplicarán gratuitamente las pruebas y algunas ayudas a las personas y empresas, pero es tarde y las ayudas son de momento insuficientes. Desde luego, mucho menores que las que van a recibir los grandes inversores y los bancos.

Para evitar el desplome de las economías se necesita poner selectivamente el dinero en los bolsillos de la gente afectada y en la caja de las empresas, y recuperar el flujo en los procesos económicos básicos, en la producción, la distribución y el consumo. Y eso ni lo van a hacer bancos que lógicamente buscan su propia rentabilidad, ni los grandes inversores que van a recuperar su riqueza cuando le compren sus activos depreciados.

Hace faltan ayudas directas, hace falta una banca pública que se encargue de proporcionar esa financiación extraordinaria en situaciones de emergencia y un estímulo fiscal y productivo gigantesco, de la misma proporción del desastre que se avecina.

La Reserva Federal lo ha dejado claro, como ya pasó en la Gran Recesión: la bolsa es antes que la vida y los ricos van primero.

Lleva razón el presidente Trump cuando, después de anunciarse estas medidas, dijo que «Los mercados deben estar muy contentos». Los mercados sí, la gente normal y corriente no.

En Europa, mientras tanto, se reúne hoy el Eurogrupo. Mañana comentaremos lo que se acuerda, aunque lo que se sabe no nos permite ser optimistas.

Tags:


Acerca del Colaborador

Juan Torres Lopez

Nacido en Granada (España) en 1954, donde estudió el bachillerato. Está casado y es padre de tres hijos, María, Juan y Lina. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad de Málaga, carrera que estudió siempre como becario. Doctor en CC. Económicas y Empresariales desde 1981, dos años más tarde obtuvo la plaza de profesor Adjunto de Economía Política y Hacienda Pública en la Universidad de Granada. En octubre de 1984 se incorporó a la de Málaga como catedrático contratado, plaza que ocupó definitivamente como funcionario en diciembre de 1986 en el área de Economía Aplicada. Desde octubre de 2008 es catedrático en la Universidad de Sevilla en el Departamento de Análisis Económico y Economía Política. Durante toda su vida académica ha combinado la actividad docente e investigadora con la gestión de asuntos universitarios como Director de Departamento, Vicedecano, Decano de la Facultad de Derecho y Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad de Málaga. Ha ocupado también el cargo de Secretario General de Universidades e Investigación de la Junta de Andalucía. Entre los libros de los que es autor destacan los manuales Economía Política (siete ediciones) e Introducción a la Economía. Otros de sus libros son Economía de la Comunicación de masas; La empresa industrial granadina; Análisis Económico del Derecho. Panorama doctrinal; Tecnologías de la Información. Impactos y usos sociales; Desigualdad y crisis económica. El reparto de la tarta (dos ediciones); Economía del delito y de las penas (con Alberto Montero); La Economía Andaluza; España va bien y el mundo tampoco; Neoliberalismo. Sociedad, trabajo y poder financiero; Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas. También es autor de un manual de Economía y otro de Economía de la Empresa para bachilleres. Ha coordinado y dirigido libros colectivos como La otra cara de la política económica. España 1984-1994; Pensiones Públicas, ¿y mañana qué? y Venezuela a contracorriente. Los orígenes y las claves de la revolución bolivariana. Sobre la reciente crisis económica ha publicado La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla, con la colaboración de Alberto Garzón, un pequeño texto de divulgación también distribuido gratuitamente por la red en versión pdf, del que se han realizado docenas de miles de descargas y que ha llegado a tener cerca de 500.000 referencias en páginas web de todo el mundo. En 2010 publicó Desiguales. Mujeres y hombres en la crisis financiera, con Lina Gálvez Muñoz. Más tarde, La crisis de las hipotecas basura. ¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada?, con la colaboración de Alberto Garzón. Participó como coautor en el best seller Reacciona y también en ReaccionaDos. Más recientemente ha publicado con Vicenç Navarro y Alberto Garzón Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar en España, con prólogo de Noam Chomsky, y Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP. Y, por último, Contra la crisis otra economía, otro modo de vida. Más tarde, con Vicenç Navarro ha escrito Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero y Lo que tienes que saber para que no te roben la pensión. Con Daniel Lacalle y Emilio Ontiveros ha escrito Hablando se entiende la gente. Un debate plural sobre la economía española que es una llamada al entendimiento y la colaboración más plural posible para poder resolver en paz los conflictos y problemas de la economía española. Su último libro, de momento, es El capitalismo en crisis. Del crac de 1929 a la actualidad. Además de estos libros, ha escrito capítulos en otros colectivos, numerosos artículos cientificos o ponencias en reuniones y congresos y cientos de artículos de divulgación económica o análisis político, además de haber impartido docencia en diversas universidades y docenas de seminarios y conferencias en todo tipo de foros. Ha dirigido nueve tesis doctorales y diversos proyectos de investigación. Es también colaborador de numerosas organizaciones no gubernamentales, de asociaciones ciudadanas, partidos políticos y de sindicatos. Es miembro del Consejo Científico de ATTAC España. Mantiene una página web (Ganas de Escribir: www.juantorreslopez.com) y colecciona los grafitis que fotografía en las paredes de las calles y los publica en el blog colecciondegrafitis.blogspot.com. Dirección de correo electrónico: juantorres@us.es Dirección postal: Departamento de Análisis Económico y Economía Política Facultad de CC. Económicas y Empresariales Avda. C/ Ramón y Cajal 1 41018 Sevilla (España)



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al Principio ↑

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Convocatoria Cívica

ACEPTAR
Aviso de cookies